Fundada en el siglo XVI por el conquistador Don Alonso de Rosado, es una de las haciendas con mayor antigüedad en Yucatán. Se dice que en 1626, después de pasar por varios propietarios, fue vendida en 100 pesos por la encomendera Doña Catarina de Andrade a don Juan de Montejo Maldonado, nieto de Francisco de Montejo el Mozo, fundador de Mérida. Éste la vendió nuevamente, en 1640, por la cantidad de 2000 pesos. Uno de sus propietarios más ilustres fue el Gobernador y Capitán General de Yucatán, Antonio de Figueroa y Silva Lazo de la Vega y Ladrón del Niño de Guevara, vencedor de los ingleses en Belice, quien falleció en 1753, cuando apenas retornaba de tal hazaña. El Catálogo de Sitios Patrimoniales, Haciendas y Quintas de Mérida, editado por el Ayuntamiento, informa que en el documento de venta del siglo XVII "se hacía constar que había dos casas de piedra cubiertas de paja, un oratorio de piedra, pozos y bebederos para los animales".